29 enero 2009

Un vicio: la Coca-Cola


No voy a empezar como muchos de los post hablando de como era de pequeño o que cosas hacía de pequeño, porque al final voy a parecer el abuelo cebolleta y todavía quedan bastantes años para esto.

Uno de los vicios confesables (los inconfesables para el café) que tengo desde hace ya bastante tiempo es la Coca-Cola, cuando la descubrí bebía Coca-Cola normal. Cuando comienzas a ir al gimnasio, a hacer pesitas para gustarte a ti mismo y a las nenas, te das cuenta que las calorías que te aporta la Coca-Cola son demasiadas y a la vez te provoca que estes hinchado por los gases; esto conlleva que las maravillosas abdominales que debías de tener pues no estén por mucho que hagas y hagas. Para evitar estas calorías innecesarias, probé la Coca-Cola light, Pepsi Light o similar, pero ese salvor dulzón artificial no me gustaba, hasta que en el año 2005 descubrí la "Coca-Cola Light al limón". El año que salió al mercado no me acordaba, pero para eso la wikipedia es lo mejor.

Llevaré alrededor de casi 20 años bebiendo coca-cola de forma diaria, en algunas épocas de forma excesiva y en otras intentando controlar la cantidad. Ahora estoy en el momento de poco a poco ir dejándola y explico el porqué. La Coca-cola contiene como es más que sabido una cantidad importante de cafeína que es bastante adictiva, junto con los propios azúcares que son también adictivos.El sabor y sobre todo el color influye en el porqué creo que bebemos tanta cantidad de forma generalizada. Además, pienso que los colores de la propia lata están pensados para atraer pero esto solo lo conococemos lo que nos fijamos en ella. Aunque a mi me da igual como la vistan, lo importante es lo de dentro!!.

La Coca-Cola para mí es una adicción completamente, es una adicción porque me hace pensar en ella. Cuando salgo a correr y no he conseguido saborearla en varios días, pienso en cuando podré volver a abrir esa lata, escuchar esas burbujitas y que la cafeína engañe a mi cerebro diciéndole que ya tiene su dosis. Añoro por las noches cuando no la tengo. Logicamente al ver este comportamiento en mí, intento auto-engañarme y luchar contra algo que se que no puede ser bueno cuando provoca estas sensaciones en mi mente y cuerpo. Aquellas situaciones que puede hacer que ella sucumba a mi fuerza, no las busco, pero aún así creo que soy débil de mente y soy así porque pienso que realmente no me hace daño, me hace sentir bien, me reconforta y sobre todo cuando la tengo no pienso. Mi duda entonces es, ¿podré ser más fuerte que ella o sus cantos de sirenas me ganarán?

Si no lo consigo, de hecho creo que no voy a ser capaz y mientras escribo esto me pregunto si ya estoy así poco voy a lograr, al menos intentaré tomar la menor cantidad posible para cuando tenga canas no recordar aquelló que no logré.

El siguiente capítulo, el desenlace, pero este tendrá que esperar porque esto es un camino largo.

P.D. Si habéis llegado hasta aquí, ¿nos tomamos una coca-Cola light?

4 comentarios:

Anónimo dijo...

como te enrollas, pareces Argentino. No te preocupes que esta tarde te compro una coca-cola, por tu bien y el mío.

Besitos de Golum

andretti04 dijo...

me enrollo, pues ya verás cuando empiece el libro que te dije ayer jejejeje.

noooo... coca-cola nooooo..cómprame un trina porfaaaaa!!!

Anónimo dijo...

Ramón, tronco, sinceramente... a tí el deporte, y esos libros que lees ultimamente... ¿te sientan bien?

Marina, controla a este chico, porque cada día se le va más la almendra. Jo, que me apunto a mandarte otra latita por correo, joooooooder como está la peña !!!

Besitos
Angel

andretti04 dijo...

Angel, esto es como la caja de Pandora una vez abierta fluye y fluye jajajajajajaja. Pero la verdad que me he partido con el comentario, bueno.. bueno jajaajaja
Pero no me mandes coca-cola, trina en cristal por favor... te he contado los inconvenientes de beber en lata??