20 mayo 2009

Antes de las carreras ...

Como Angel se queja de que solo hablo de entrenamientos y la verdad es que hay que darle la razón, hoy me gustaría hablaros de las sensaciones que ultimamente experimento antes de las carreras.

Los días previos al maratón de Madrid me encontré bien, nervioso como siempre antes de las carreras aunque fuera a correr para entrenar, con algo de incertidumbre por ver si rendía y los entrenamientos daban su fruto o solamente me llevaban a la destrucción. La carrera como conté fue bastante bien pero el final fue bastante "amargo", la entrada al Retiro me recordó a mi primer maratón, se me puso la "piel de gallina", me emocioné y me vinieron como ocurre en las películas flashes en forma de imagen de ese primer maratón. Al día siguiente me encontraba practicamente recuperado fisícamente pero anímicamente me sentía mal, sentía que aquel maratón había removido sentimientos que hasta la fecha habían sido desconocidos para mí.
Durante varios días estuve intentando encontrar una explicación a esa situación y la encontré, siempre he dicho que soy muy amigo de la "soledad", de estar conmigo mismo, de desaprovechar momentos, todo se revolvío y me sacudió en la cara. Este momento me devolvío en un minuto que duró, a la realidad, a ver que el mundo que he escogido es real y no hay nada mentira. Si lo escoges, lo tomas y sino no haberlo escogido.

Esta semana es la previa al "Half Challenge de Barcelona", concretamente el domingo 24 de Mayo a las 7.30 de la mañana estaré en plena carrera. Hoy nuevamente vuelvo a encontrarme con las mismas sensaciones al día después de la maratón, sensaciones contrarias, sensaciones de querer hacer la prueba con todas mis ganas y estar en Barcelona, pero con las mismas sensaciones de no hacer nada. Anoche despues de cenar, cuando estaba tomándome el postre y haciéndome la comida del día siguiente, pensaba en lo que tenía en que siempre quiero tener más y que nunca me conformo con lo que tengo. Casualmente hablando con unos amigos por mail, me ha enviado uno de ellos el cuento del " El Circulo del 99" que recomiendo os leáis. El domingo si finalizo la carrera espero no tener las mismas sensaciones que durante el final de la maraton, porque sino al Ironman de Roth y no seguiré haciendo pruebas hasta que no aclare mi cabezota.
Disfruto entrenando, disfruto muchísimo, disfruto llegando al límite y descubriendo que se puede subir ese límite cada vez un poquito más pero también quiero disfrutar durante las carreras. Quiero acabar destrozado después de las carreras, pero quiero acabar destrozado fisícamente y animicamente estar como un toro, sino ¿me merece la pena hacer esto?.



Como la mente es así de perversa, esta entrada el lunes puede quedar en el olvido y pensar después de la prueba "a por todas" y fuera las tonterías. Pensaré en positivo, porque cuando se piensa en negativo lo único que vienen son situaciones negativas ya que realmente las buscamos y provocamos nosotros mismos. No creo en la "mala suerte", ni en los hechizos, malos ojos, etc ... es nuestro espíritu y trabajo el que nos hace que tengamos buena o mala suerte. Eso si, toco madera para que el domingo no pinche :).

Pues nada más, uno que hoy se ha levantado filósofico y así Angel no se aburre ;-)

1 comentario:

Anónimo dijo...

Nada ramoncín, ya sabes que te sigo con fervor (uff menudo palabro). Sólo desearte suerte el finde y que logres tus metas.
Yo estaré pintando mi despachito ... como sabes he cerrado el chiringuito, ya hablamos majo.