22 julio 2011

Desmotivación.

Este es mi cuarto año consecutivo preparando un Ironman. Por mi forma de ser no concibo esta preparación sin dedicarle el 100% de lo que tengo, tanto físicamente como psíquicamente. Hace tiempo me dijeron, eres un obsesivo con las cosas, si te hubiese dado por las drogas hubieses sido el drogata más drogata, pero gracias a dios me ha dado por el deporte. En cierta forma tienen razón esos comentarios, los comparto totalmente. Logicamente esto tiene muchas cosas buenas pero también muchas malas.

Esta obsesión hace que cualquier fallo o modificación que surja en el camino me desmoralice, me haga recapacitar y coger impulso para ir más hacia delante o venirme abajo. En los años anteriores, todos estos inconvenientes me han dado fuerza, han hecho que ese muelle que impulsa se comprima para devolver más fuerza. El sacrificio, el trabajo, la constancia, es la clave en el deporte y en la propia vida. Es cuando tengo estos momentos malos, cuando miro hacia esas palabras, mirar si tras tantos meses de trabajo, sacrificio y constancia, un bache en el camino puedo dinamitar lo que llevo. Esta semana desde el lunes llevo analizando los 6 meses que llevo de entreno, pienso que tengo, que he gastado, que he dejado en el camino, y tristemente las cuentas no me salen. Si, habéis oído bien, no salen. ¿Por qué no salen? No lo sé.

El deporte, los IMs, los maratones, las carreras de 10km, lo que sea, eran mi vía de escape. Mi forma de canalizar energía negativa hacia algo que me reportara energía positiva. Ahora mismo, sin embargo, el IM es como una cárcel para mí. Miro a un lado, veo barrotes, miro a otro veo el restaurante con la comida controlada, sin grasa, sin bollos, con fruta. Miro al otro, veo gente que dice "Ves, a dónde vas", "anda ya, pero si eres un glober". Abro una puerta, veo a un pollito, que me anima para que no desvanezca y que mire todo lo que tengo fuera, pero no lo escucho sigo con mi cantinela. Voy a la sala de visitas, muy de vez en cuando recibo una llamada o una visita. Me ha dicho el alcaide que el domingo me da la libertad, que pase de todo, libere la mente, disfrute del camino y que me olvide de esta semana en la cárcel. Lo intentaré, debo intentarlo, me lo debo a mi y a la gente que me apoya (pocos).

Tristemente todo está en el coco, somos esclavos de nuestros pensamientos, nuestros deseos nos hacen esclavos de nuestro camino y se apoderan del mismo.

Por primera vez en la vida de este blog, me abro para expresar como estoy, imaginaros los que me conocéis y leéis esto, como estaré. Lo más triste de todo, es que está provocado por la dichosa natación.

Siempre lo he dicho, siempre lo diré, esto acaba en el mismo momento que acaba la satisfacción. Parece ser que alguien me está diciendo que esto se está acabando.

P.D. Dicen los psicólogos que hay dos cosas que nos pueden volver locos, son relación con la pareja y el trabajo; creo que sé cual me está volviendo loco.

P.D2. Posiblemente borre este post cuando lo lea de nuevo.

06 julio 2011

De pelos...


Confirmado, el fin de semana se confirmó que soy el que tiene el pelo más largo de mi familia. El dato es una tontería, pero hay que valorarlo porque en casa hay tres mujeres.

Tengo el pelo más largo, me depilo las piernas, como como una niña, sin grasas, verde, etc.. ¿no tendré un conflicto de intereses jejejeje?

Esta es la foto del pelo de mi hermana :)

Pantojitasssssssss!!!